EL NUEVO INTERNET EUROPEO (II)

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Uno de los motivos por los que he decidido escribir sobre Propiedad Intelectual es por considerar que éste es un tema de interés para el público en general, y no solo para un grupo de “expertos” que generalmente se circunscriben a un ámbito profesional determinado. Sepa el lector que la intencionalidad de esta rama del derecho es, ni más ni menos, que la de “proteger” por ley “toda creación del intelecto humano”… aunque a uno a veces le surge la duda acerca de si por “proteger” deberíamos entender “apropiarse”.  Este es el motivo por el que todos deberíamos estar alerta ante una realidad inquietante, que se configura en torno a los intereses económicos (legítimos o no) representados por las empresas editoriales (especialmente las multinacionales) y que se materializan, en última instancia, en grupos de presión organizados -o lobbys-  internacionales,  que actúan como auténticos extractores de rentas. Este es el contexto en el que era aprobada, el pasado mes de marzo, la polémica Directiva sobre “derechos de autor en el mercado único digital”, que según algunas voces, amenaza el libre uso de internet en Europa en un futuro no muy lejano.

En el primer artículo de esta serie se hizo una crítica a lo que considero como la “justificación” de esta Directiva (que se puede leer en las “Motivaciones y objetivos de la propuesta”, expresados en su “Exposición de motivos”), donde se dice que es necesario “lograr un justo equilibrio entre los derechos e intereses de los autores y otros titulares de derechos, por una parte, y los usuarios de internet, por otra”. Como se puede comprobar, se utiliza una figura retórica (la del “equilibrio frente al caos”) que se sostiene sobre una falsa dicotomía entre dos opuestos inexistentes, ya que usuarios de internet somos todos (autores y otros titulares de derechos incluidos). Es decir, se está confundiendo el “todo” con la “parte” para imponer por ley los intereses de una minoría sobre los de la mayoría, y convertir así el internet europeo en un mercado cautivo de los gigantes del sector (las editoriales multinacionales), que actúan como verdaderas aspiradoras de rentas.

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Sin embargo, esto tiene otra lectura, que va más allá de la mencionada: ¿cuáles son las consecuencias, para el libre uso de internet, de la implantación de esta Directiva en las legislaciones nacionales? En opinión de quien les escribe, las dudas no son en absoluto infundadas ya que al imponer por ley los intereses de una minoría (autores y “otros titulares de derechos”) sobre los de la sociedad  en su conjunto (ya que usuarios de internet somos todos), se establecen también unos límites, trabas y baremos a su libre uso que, aunque en un principio son sólo de tipo legal, en algún momento podrían llegar a alterar su naturaleza, desde el punto de vista operativo. Y llegados a este punto, cabe preguntarse si, en el fondo, no serán éstas las verdaderas intenciones del legislador… si la verdad última a la que nos enfrentamos no es otra que la del intento por obtener un mayor control sobre la red, condicionando su uso, al quedar éste supeditado a unos intereses económicos que lo limitan y lo constriñen.  

Estas dudas se incrementan, aún si cabe, si tenemos en cuenta el modo en que se legisla en la Unión Europea, que es de todo menos democrático. Recordemos que la Directiva se aprobaba en al Parlamento Europeo tras ser propuesta por la Comisión Europea… lo que demuestra que la iniciativa legislativa no reside en dicho Parlamento sino en la citada Comisión. Es decir, es la Comisión Europea la que decide sobre qué se legisla en la Unión, y no los parlamentarios que los europeos hemos votado en unas elecciones, supuestamente para ello.

A estas carencias democráticas, que están en el ADN de la actual Unión Europea, hay que sumarle otras que podríamos situarlas, por decirlo de algún modo, a caballo entre lo cómico y lo trágico: al parecer, varios eurodiputados declararon haber apretado el botón equivocado, votando lo contrario de lo que era su intención. Sí, querido lector, estás leyendo bien. Según he podido saber, la votación clave de todo este asunto no fue la de la aprobación, sino la anterior, en la que se decidía si se admitían enmiendas o no a la citada Directiva… es decir, la votación final fue un “trágala”.

Poco después de esta determinante votación preliminar, en la que se decidía si se admitían o no enmiendas (lo que haría podido permitir la retirada de los artículos más polémicos, y más concretamente, el art. 11 y el art. 13) algunos diputados como Peter Lundgren o Kristina Winberg declararon haber votado de forma incorrecta, y que ellos tenían intención de votar a favor de admitir enmiendas para deshacerse de los artículos 11 y 13. Aparentemente, por algún motivo que desconocemos, alguien cambió el orden en las votaciones del día:

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        “Lo que sucedió fue que, en medio de la sesión, se decidió hacer cambios en el orden    de las votaciones. Esto no fue explicado con claridad suficiente, hasta el punto de que         incluso el Presidente estaba algo confuso”.

 

Pocas horas después de esta desconcertante votación, la UE publicaba el registro oficial de votaciones, que incluía a unos asombrosos 13 diputados que declaraba haber votado lo contrario de lo que pretendían. Como se puede ver en la imagen, los diputados que están al lado del signo ‘+’ querían haber votado a favor de las enmiendas y lo hicieron en sentido contrario. Sorprende también comprobar que 2 eurodiputados votaron a favor de las enmiendas  cuando lo que querían era hacerlo en contra… e incluso uno, Daniel Buda, que aunque parezca increíble, votó “en contra de su voluntad” porque lo que quería era abstenerse.

 

El resultado fue de 312 votos a favor de enmiendas frente a 317 que estuvieron en contra, y 24 abstenciones… lo que demuestra que si los eurodiputados supieran lo que estaban votando, el resultado final seguramente habría sido diferente. Se habrían aceptado enmiendas, y se abriría la puerta que permitía aprobar la Directiva, eliminando del texto los polémicos artículos 11 y 13, de los que hablaremos en un futuro artículo.