Derechos Humanos e Islam. El problema de la inmigración IV. Homosexualidad.

Islam. Homosexualidad.

Islam. Homosexualidad.

Hemos visto con anterioridad como 45 naciones islámicas se negaron a suscribir la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) y una de las razones por las que no quisieron o no pudieron firmar, es su posición frente a la homosexualidad.  El artículo 2 de la DUDH establece la no discriminación por razón de sexo. El artículo 1 de la declaración paralela islámica DDHI, establece que todos los seres humanos son iguales en sus obligaciones para con Allah. Veremos qué dice la ley de Allah sobre las obligaciones para con los homosexuales.

El Corán, dictado expresamente por Allah y por tanto indiscutido, tiene cinco referencias a la homosexualidad:

Sura 4:16 “Si dos de los vuestros lo comenten (acto de homosexualidad) castigad severamente a ambos. Pero si se arrepienten, dejadles en paz...”  Veremos cómo se lleva a la práctica este arrepentimiento al final de este artículo.

La Sura  7:80-84 y la Sura 29:28-29)  se  refiere al pecado del pueblo de  Lut, Sodoma, que no es otro que el de la homosexualidad,  “Os llegáis a los hombres en lugar de llegaros a las mujeres” se trata de la conocida historia de Sodoma que fue arrasada con fuego debido a la ira de Dios, precisamente por este pecado.

La Sura 26:165-166  y la Sura 27:55 que establecen “¿Os llegáis a los varones, de las criaturas, y descuidáis a vuestras esposas, que vuestro Señor ha creado para vosotros? Sí, sois gente que viola la ley” y “… sois gente ignorante”

El tratamiento doctrinal desarrollado ante estas Suras,  es el siguiente:  el Jeque Yosuf Al Qardawy, presidente de la Liga Islámica Mundial y el Jeque Muzammil Siddiqi director de la Sociedad Islámica de América del Norte, afirman que “Todos los seres humanos son por naturaleza heterosexuales. La homosexualidad es una desviación pecaminosa y perversa de la norma. Todas las escuelas islámicas de pensamiento y la jurisprudencia consideran los actos homosexuales ilícitos. … Nadie nace homosexual, al igual que nadie nace siendo un ladrón, un mentiroso o un asesino, adquieren estos hábitos malos debido a la falta de la debida orientación y educaciónEl Islam enseña que los hombres deben ser hombres y las mujeres deben ser mujeres…  Se debe aplicar la pena de muerte por igual, sea el participante activo o pasivo. Aunque puede parecer cruel hay que mantener la pureza de la sociedad islámica y limpiarla de elementos pervertidos”.

Conforme al criterio del Jeque Yosuf Al Qardawy, Presidente de la Liga Islámica Mundial, la homosexualidad hay que tratarla, según la Sharía:  “Según la Ley islámica, hay que matarlos, sí o sí, la diferencia está en la forma. Arrojarlos desde un lugar alto o quemarlos como hizo Allah con el pueblo de Sodoma”. No obstante, en Irán (tendencia Chií), han optado por ejecutarlos en la horca, suspendidos de grandes grúas y a la vista de todos, otros países optan por la muerto por lapidación. Otros países han optado por la prisión, o los latigazos.

El fundador del salafismo Ibn Taimiya (1263-1328), estableció que la Yihad (la guerra santa) es el medio para redimirse del delito de homosexualidad, aplicando la Sura 2:216 del Corán sobre el arrepentimiento de los homosexuales, establece:  “Los que creen, emigran y luchan en el camino de Allah, esperan la misericordia de Allah. Al-Yihad (la guerra santa) es la única forma que tiene un pecador grave de redimirse”.

Aplicando esta doctrina el Jeque de Arabia Saudí, Abu Ahmed Al Dama’ Al Qassab, ha establecido una Fetua (Doctrina legal realizada por un experto en el Islam) sobre la forma de arrepentirse del delito de la homosexualidad establecida en la Sura 4:16 que hemos visto al inicio del artículo y que permite dejar en paz a los homosexuales ante el arrepentimiento.  Se establecen dos requisitos:

 “1º Pidiendo perdón a Allah y arrepintiéndose.

 2º Haciendo Al-Yihad y convirtiéndose en un mártir, al mismo tiempo que mata a infieles”.

Para convertirse en mártir, el culpable de este delito, debe guardar capsulas de explosivos en el ano, con el propósito de hacerlos explotar más tarde entre los “infieles; judíos cristianos”. Para ello es preciso ampliar la cavidad anal, para que quepan la mayor cantidad posible de explosivos. Por lo tanto, “se le permite pedir ayuda a un fiel musulmán para ensancharle el ano y conseguir su objetivo”.

Tras la matanza de Orlando (Florida), en la que murieron 50 personas y se hirió a otras 53 en un atentado perpetrado en una discoteca de ambiente homosexual,  un clérigo musulman, Farroq Sekaleshfar, presidente del Centro islámico Chií Husseini, “Según la Ley islámica, la muerte es la sentencia de los homosexuales. Omar Siddique (el terrorista que los asesinó)  cumplió la sentencia o la ley de Allah, no hizo nada malo, no hay que avergonzarse”.

Es obvio que lo que la Sharía niega al homosexual, es el derecho a la vida y a su integridad física y moral, conforme al artículo 2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos en el Islam que establece que no es posible suprimir la vida, o no respetar la integridad física, si no es a exigencias de la Sharía.  En este caso la Sharía no solo no ampara la vida del homosexual, sino que establece la obligación de quitársela.

No es de extrañar que, con estos principios, los países islámicos se negaran a firmar la Declaración Universal de Derechos Humanos.