La manifestación y los 12 ante el Supremo

Plaza de Colón Domingo, 10 de febrero 2019

Plaza de Colón Domingo, 10 de febrero 2019

Ha sentado muy mal a los autodenominados “demócratas” que hayamos salido a la calle, que es de todos, a 48 horas de que comience el juicio de los golpistas. Allí hubo constitucionalistas (no fascistas), hubo soberanistas españoles (no nazis), hubo personas de todas las ideologías no solo “las derechas”, hubo indignados (no franquistas) con la diacronía de las políticas de Pedro Sánchez y sus famosos 21 puntos encaminados a legitimar de facto la independencia de Cataluña, el WhatsApp al más alto nivel y sus pactos secretos con conciliábulos separatistas. Todos los ciudadanos de Colón dijeron alto y claro que:

    “La Nación no se vende”.

    “La soberanía es del pueblo español, no de los políticos de turno y menos, de una mesa de determinados partidos, saltándose el Congreso y el Senado”.

    “Nuestro ordenamiento jurídico se defiende”.

    “No se negocia el respeto a la Ley”.

    “Se deben desenmascarar las ideologías anti-constitucionalistas y el blanqueamiento que pretende el Gobierno”.

    El Gobierno de Sánchez, apoyado por partidos abiertamente separatistas (Podemos, Esquerra, PNV y PDeCAT) debe cumplir inmediatamente su compromiso de convocar elecciones en mayo. La amenaza a los separatistas de elecciones el 14 de abril es un farol porque es Domingo de Ramos y sería un boomerang.

    Vamos a estar muy pendientes del juicio de los golpistas -ahí se verá la independencia del Poder Judicial-, cuyos partidos mantienen al Gobierno actual. La clave está en lo que haga el Gobierno después de la sentencia.

De la España en blanco y negro a la España roja y gualda

Según el Gobierno, sus modélicos socios y supporters, defender la ley y la Constitución es hoy fascismo, como aplicar el 155 constitucional. Torra por su contumacia y Puigdemont por el golpe están fuera de la ley. Es un hecho. Y posicionarse en un diálogo, a todas luces fallido -extra parlamentario o no-, es ser cómplices de golpistas.

Los mass media en vez de debatir sobre las causas por las que, en tan solo tres días, 200.000 españoles nos habíamos sumado a la convocatoria de C´s y PP -a la que se adhirieron otros partidos como Vox, UpyD, Unión del Pueblo Navarro, etc-, se han dedicado a insultar de una manera impropia en democracia, desprestigiar con palabras muy gruesas, minimizar el impacto y el hartazgo de la ciudadanía allí reunida, con una guerra de cifras absurda cuando las fotos y vídeos son documentos irrefutables.

Sánchez, el Empecinado, no va a convocar elecciones bajo ningún concepto; solo hace amagos y aspavientos para que los separatistas le aprueben los presupuestos. Ha apuntado al simbólico 14 de abril que nadie cree. Elecciones generales un Domingo de Ramos le pondría a los suyos en contra por lo impopular de la fecha. No ha dicho de qué año. Conocedores como somos de su extremado egocentrismo, lo tienen que obligar por una moción de censura, en primer lugar, y desde su propio partido, en segundo.

Los 12 ante el Supremo

A 24 h de que comience el juicio de rebelión unos, de secesión otros, en 6 sesiones, la Fiscalía sigue defendiendo la rebelión por romper el orden constitucional con violencia, frente a la Abogacía del Estado (dependiente del Gobierno) que solo ve sedición -no hubo violencia-. Por contra, la Fiscalía se mantiene en las 22 ocasiones en las que se prueba tal extremo. Asimismo, Vox se persona como acusación particular, con la repercusión política que pueda tener cara a las municipales, autonómicas y europeas ¿o generales en mayo?.

Los hechos son tozudos: el TC y el TSC deslegitimaron el referendum del 1 de octubre. Se saltaron las resoluciones, la ley y declararon la independencia. Todos fuimos testigos.

12 son los juzgados y entre ellos, Junqueras, Forcadell y los Jordis son los que se enfrentan a la petición de penas más elevadas; pero no hay que olvidar que 7 más están prófugos. 500 testigos han sido llamados a declarar sobre un plan golpista que empezó en 2012, se consolidó en 2015 con las elecciones plebiscitarias y culminó en octubre de 2017, obligando al Gobierno de España a la aplicación light del artículo 155.

Coda: la plaza de Colón va a estar muy frecuentada en las semanas y meses venideros.