Luis Rubiales no paga a traidores

Ayer saltó la noticia: Julen Lopetegui ficha por el Real Madrid y se hará cargo del club blanco cuando finalice el Mundial de Rusia 2018. ¡Empieza la polémica! Y es que el fútbol en España es mucho fútbol, tal vez porque en él se dice la verdad que en la política no se puede afirmar. Resulta paradójico que la sociedad se indigne porque Lopetegui ocupe dos cargos simultáneos y no se indigne ante el hecho de que en España no haya separación de poderes y los políticos acaparen varios poderes a la vez.

La verdad es una evidencia, por eso se afirma, no se explica, ni siquiera se interpreta como tal, sino sus consecuencias. Luis Rubiales ha convocado hoy una rueda de prensa para anunciar la destitución del seleccionador español de fútbol a pocos días de empezar el mundial. ¡Muchos se han quedado de piedra al escucharlo! ¡Si hablando se entiende la gente! Pero el Presidente de la Real Federación Española de Fútbol explica la razón: ¡lo primero son los valores! ¿Valores en la España de los desvalores? ¿Valores en la España de la socialdemocracia? ¿Qué está diciendo este hombre? Se preguntan.

Empiezan las teorías de la conspiración. Que si el fútbol se utiliza para ocultar lo que ocurre en la política, que si les ha venido muy bien para tapar lo del próximo encarcelamiento del yerno y cuñado de los reyes, que si gracias a esto no se hablará del fraude a Hacienda del Ministro de Cultura y Deporte, Maxim Huerta, publicado hoy en la prensa. La actualidad española da para mucho, pero estamos saturados de Supervivientes, MasterChef y fútbol. ¡Todo lo queremos saber! ¡En el circo televisivo la verdad siempre por delante! ¡Que se castigue el egoísmo, la trampa y la mentira! Los españoles estamos deseosos de venganza. Queremos castigar nuestro autoengaño con la carnaza que nos ofrece el mass media multicolor.

Muchos verán oscuridad donde yo veo luz, porque es muy raro observar en España un acto como el llevado a cabo por Luis Rubiales, parece casi una obra de ficción. La Real Federación Española lo avisó: “no hagáis público el fichaje de Julen Lopetegui por el Real Madrid hasta que acabe el mundial”. Florentino Pérez sabrá la razón por la que no hizo caso y lo publicó. Pero el que avisa no es traidor. ¿Quién lo iba a decir? En una España en la que la traición no solo no se persigue sino que se premia, una España en la que el poder se sustenta sobre la servidumbre, la mentira, la traición y el pacto corrupto, Luis Rubiales se presenta ante los españoles con la autoridad y la determinación que jamás ha demostrado ningún Jefe de Estado, ni Presidente del Gobierno de esta “democracia”. La Real Federación Española de Fútbol no paga a traidores. El Estado, sí.