Al abrigo de una bandera mancillada

JAVIER KOVOSKI -A.PNG

El fin último de todo repúblico -y el primero-, así como la base de su acción, debe ser simplificar y seguir extendiendo el -críptico para la mayoría de la población- mensaje de la deslegitimación a esta partitocracia, de la que también forman parte los oportunistas partidos convocantes de la manifestación del pasado domingo. Convocantes entre los que se encuentra el mismo Partido Popular que protagonizó los Pactos del Majestic de 1996 que, en gran medida, nos han llevado al sumidero secesionista que ahora dicen combatir bajo las mismas o nuevas siglas en el proyecto del delfín de Aguirre. Como también fin último de todo repúblico debe ser el de la simplificación y esquematización del modelo de la república constitucional, así como insistir en este mensaje y su asimilación, sin que quepa ningún otro del que se puedan servir los partidos.

Para nuestro fin último carece de interés el análisis de la actualidad política a través de los titulares de la confrontación en la lucha por la cuota de poder entre los jefes de partido. Actualidad de la que bebe el votante en la melopea de las promesas electorales y de la que jamás se debe nutrir el abstencionario, alimentando el leviatán de la disonancia ideológica que redime en urna. Error en el que caería el propio García-Trevijano a través de la fórmula basada en un programa de radio y televisión en el que se priorizaba su protagonismo en el análisis del titular de la servil prensa del Régimen y nunca en una constante simplificación del concepto de su república constitucional de cara al oyente, mayoritariamente adoctrinado por los medios masivos. Claramente en un claro desconocimiento y mal asesoramiento -no malintencionado- acerca de las posibilidades del medio digital en la sintetización de la comunicación de su modelo y mensaje. Pero nadie osaría cuestionar el, evidentemente, desacertado modelo, mucho menos en la recta final de la vida de su maestro y en su propia casa. Merecido protagonismo, aun sacrificando el mensaje, pero desacertado. Como bien le indicaría en mis inolvidables visitas a Somosaguas.

Antonio García-Trevijano Forte

Antonio García-Trevijano Forte

El fin último de los repúblicos jamás debe ser alinearse en paralelo a la opción supuestamente menos lesiva para la Nación cuando sigue siendo evidente el saqueo perpetrado al unísono por todos los partidos estatales. Por mucho que prometan venir de nuevas o volver a protegerla para salvaguardarla -de ellos mismos-. Jamás debemos acudir a la llamada de los partidos que, de boquilla, dicen velar por ella, pero que la secuestran y saquean a través de su Estado, el de partidos.

Parecemos haber olvidado la clara consigna de Antonio García-Trevijano, la que impide el degenerativo juego que activa, agita el voto, legitima y perpetúa el problema: primero las reglas de juego, luego las ideologías.

España y su bandera, su unidad, seguirán siendo mancilladas por todo partido hasta la recuperación de nuestra soberanía. La que sólo nos podrá devolver una república constitucional que siente la base de la verdadera libertad, la colectiva.