Los PGE más contrarios al crecimiento y al empleo en 40 años

Los Presupuestos del PSOE y Podemos, los más contrarios a las necesidades económicas y sociales del país de que se tiene memoria lo que ya es decir, siguen el esquema de los presupuestos de Chávez y Maduro para mantenerse en el poder: ríos de dinero para aquellos que les apoyan, incremento del gasto que llaman social, que no es tal sino el crear legiones de subvencionados como base firme de apoyo electoral, y expolio sin límites a familias y a empresas, particularmente la clase media, lo autónomos y las pymes, y un déficit público fuera de control.  Hemos visto un ejemplo claro de este proceder en Andalucía con 270.000 empleados públicos de los cuales 210.000 enchufados ( eran 60.000 cuando el PSOE llegó al poder), y donde solo un 3% del dinero destinado a fines sociales iba a tal fin, el resto eran sueldos y gasto corriente de los 30.000 enchufados/as en enchufados “institutos”, “fundaciones” y “chiringuitos”, para la violencia de género, la Memoria Histórica del Frente Popular, etc.

También, y al igual que en Venezuela, el intervencionismo máximo del Gobierno en la economía, imponiendo la limitación por Ley de precios esenciales empezando por los alquileres, algo habitual en  las dictaduras y preludio siempre de las cartillas de racionamiento, que junto con la reducción de la renta disponible del 80% de las familias y el endeudamiento – 15.000 millones nada mas empezar el año para poder mantener las pensiones unos pocos meses más -es un camino seguro a la ruina. La falsedad de estos presupuestos se inicia en su cuadro macroeconómico, o  conjunto de previsiones económicas a partir de las cuales se diseñan los Presupuestos, y que reproduce el milagro de los panes y los peces, reduce sus previsiones de crecimiento y aumenta el triple sus previsiones de recaudación, algo que haría merecedores del premio Nobel de Economía a la pareja de indocumentados Sánchez-Iglesias.

La ministra María José Montero.

La ministra María José Montero.

En cifras concretas, el presupuesto consolidado de gasto o  conjunto agregado de gastos de la Administración General del Estado, la Seguridad Social, los organismos autónomos y el resto de entidades públicas, asciende a 472.600 millones de euros, un 5,1 % más o 23.000 millones que los PGE 2018, lo que constituye el mayor aumento de gasto, desde que tuvo lugar el rescate de las cajas en 2013. De esta cantidad, 345.368 lo constituyen las operaciones no financieras, y de esta cifra, los gastos de personal suben un 3,9% y los gastos corrientes un 5,5%, algo no solo electoralista sino simplemente escandaloso cuando somos el único país del mundo no comunista  en el que los sueldos medios del sector público son un 45 % superiores a los del sector privado. Luego el llamado gasto social, que es también, esencialmente electoralista, ascenderá a 209.000 millones, y como dice la ministra Montero: “consagran las cifras presupuestarias más altas de la historia para pensiones, dependencia, becas, lucha contra la violencia de género y contra la pobreza infantil”.

Pero lo que no dice esta analfabeta funcional, es que para pagar las pensiones va tener que endeudar a las generaciones futuras con mas de 20.000 millones de euros, y que en el resto, por cada cien euros destinados a esos fines, 97 son para pagar los sueldos, coches oficiales y las prebendas de los enchufados, mangantes y chorizos que gestionan dichas ayudas, algo que sería de cárcel en cualquier Estado de Derecho. Las Transferencias a CCAA y Ayuntamientos cuyo gasto se realiza sin control alguno, lo que no sucede en ningún país del planeta ascienden a 52.249 millones con un  incremento del 5,51%, el gasto en pensiones crece un 6,23%, y finalmente ¡asómbrense Uds! el gasto en intereses de deuda pública con mayor deuda y mayores tipos de interés asciende a 31.398 millones, ¡un 0,5% menos!. La verdad es que no tienen vergüenza.

En cuanto a ingresos el presupuesto consolidado asciende a 324.713 millones, lo que representa 24.000 millones más que en 2018. Los Presupuestos contemplan una recaudación récord de 227.356 millones un 9,5% más que en 2018, con un crecimiento supuesto de la economía del 2.2% pero que en realidad será de poco más del 1,5%. Calificar de ciencia ficción a esto no refleja la realidad: son el mayor engaño al pueblo español del Régimen de 78, caracterizado por ser el más mentiroso de toda nuestra historia. Contemplan un incremento de los ingresos tributarios del 11,9%, hasta 128.930 millones, con un repunte en todas las figuras tributarias: Sociedades (27.579 millones, 14,1% más); IRPF (86.454 millones, 4,9% más); IVA (78.307 millones, 11,7% más); impuestos especiales(23.057, 11,8% más) y otros ingresos tributarios (11.959 millones, 16,4% más). Además, el Gobierno de Frente Popular  espera recaudar por cotizaciones sociales 151.430 millones de euros, un 7% más que este año en los que ha crecido un 5,4%. Realmente delirante.

Sánchez y Torra.

Sánchez y Torra.

Pero lo que no es delirante es la carga fiscal que este gobierno de Frente Popular va ha hacer recaer sobre las familias, los autónomos y las pymes, a lo que socialistas sanchistas y comunistas bolivarianos piensan exprimir como nunca antes y que son los grandes  perdedores de estos Presupuestos. Para empezar la renta disponible de las familias se verá reducida en casi un 3%. Los impuestos sobre las rentas salariales suben entre un 3 y un 7%, los impuestos sobre el ahorro de las familias un 17%, del 23% al 27% la cifra más alta de Europa, a los autónomos los impuestos les suben un 15% de media, y un 14% a las pymes.  Y mientras tanto ¡como no! las inversiones en Cataluña suben a más de 2150 millones de euros se llevan la parte del león, ¡un 67% mas que en 2018!, y en el País Vasco que ya roba al resto de España más de 14.000 millones de euros anuales entre la ridiculez del cupo y los IVAs de los productos vascos vendidos fuera del País Vasco  y nunca devueltos, Sánchez les aumenta un 18% las compensaciones.

Y esto no es todo. En 2019 España necesita obtener en los mercados internacionales 230/240.000 millones de euros, sin ayuda directa alguna del BCE. Antes o después los tipos empezarán a subir, y si como es previsible ante la fuerte desaceleración económica en marcha, se hace patente que el gobierno de Frente Popular no va a cumplir ninguno de los compromisos de déficit y deuda, los mercados no estarán dispuestos a financiar la deuda española a tipos de interés asumibles, lo que una deuda total oficial (no solo la PDF) del 137% del PIB, como reconoció la ministra Calviño en Bruselas, y real del casi el 170%, España puede verse abocada a un rescate y a un ajuste brutal tipo Grecia, donde las pensiones se vieron recortadas un 40% y los salarios públicos un 35% . La única ventaja de este escenario, que en todo caso se producirá antes o después, es que el PSOE, el partido que más daño ha hecho a este país en los últimos cien años, acabaría prácticamente barrido.