Después de la tormenta viene la calma

Carta de agradecimiento de José Manuel Opazo a su equipo

Desde esa calma quiero agradecer de corazón y desde el alma a todos los “duendes”, como alguien les llamó, que hicieron posible el éxito de la manifestación que tuvo lugar el pasado 9 de septiembre en Barcelona contra los enemigos de España.

Contra todo pronóstico, fuimos capaces de hacer lo que para muchos era impensable: convertir nuestras sensaciones y nuestros deseos de unidad en una marcha multitudinaria por el corazón de Barcelona. No había gesto más acertado que atravesar la emblemática plaza de España para que nuestro caminar hiciera más fuerte nuestra petición de unidad.

Empezamos 6 semanas antes de la manifestación en un hotel de la capital catalana. Simplemente éramos una multitud que tenía hasta dificultades para entenderse por la diferencia de idiomas. Pero mes y medio después, logramos lo que a priori parecía imposible: que esa multitud se transformara en grupos, y esos grupos finalmente en un equipo unido y fuerte.

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Todos y cada uno de los días que transcurrimos juntos fueron especiales, pero la última semana sucedió algo impactante, algo que personalmente nunca había visto: personas que ni siquiera se conocían se ponían a disposición unos de otros sin casi apenas roce. Mi más sincero respeto y admiración.

Fue difícil desde el inicio. Se fabricaron lonas en tiempo récord. Se redactaron textos a primeras horas de la madrugada, casi sin dormir. Se colgaron lonas en puentes y después el espacio se transformaba en una fiesta. Se repartieron panfletos y caramelos en días festivos y verano (renunciando al descanso ansiado por todos durante el invierno). Muchos acudieron a reuniones convocadas con poco tiempo. Y un sinfín de gestos que no puedo detallar porque entonces esta carta sería eterna.

Nunca podré olvidar estas 6 semanas de infarto por vuestra calidad humana, valentía y desinterés. Gracias a vosotros, no tengo dudas: España no está perdida y le daremos la vuelta a esta sinrazón.

Todavía queda mucho por hacer, pero vosotros, querido equipo, habéis hecho una de las partes más importantes: dar inicio a esta lucha sin miedo y sin complejos.

Vuestro hacer es un compromiso de lealtad con España que no terminará en saco roto.

Yo, personalmente, he tenido el honor de estar al frente de este equipo (que arriba menciono). Y ahora tomo mi obligación y continuaré por el camino que os prometí. Esto es solo el inicio y no pienso parar.

Os habéis ganado el respeto de todos y habéis llevado a buen puerto la primera etapa de esta larga lucha, que tendrá su segunda parte dentro de poco. Nadie os podrá reprochar nada y yo no os puedo pedir más de lo que habéis dado.

El camino continúa y quien quiera seguir tiene un sitio en el equipo. Aquel que no pueda o no quiera, tiene un sitio en mi corazón y seguramente en la historia también.

Se despide de vosotros, un ciudadano más que tuvo el honor de guiar este equipo.

Gracias

Jose Manuel Opazo