Walter Benjamin o la memoria de lo ausente (V)

La Lucha de Clases.

Benjamin postula un marxismo focalizado en la lucha de clases, que permite conocer las distintas modulaciones del tiempo (pasado, presente y futuro), así como la vinculación entre las mismas. Así mismo, la lucha de clases es el punto convergente entre la teoría y la praxis. El pasado está protagonizado por la constante lucha de clases y la sucesión de victorias a cargo de los poderosos. Frente a la idea de la historia como progreso hacia la libertad y/o la racionalidad, Benjamín adopta el punto de vista de los vencidos y concibe de este modo la totalidad histórica como el tiempo del triunfo de las clases dirigentes.

Además, Benjamin finaliza la tesis cuarta mediante una referencia al sol revolucionario, que es el sol que habrá de venir para iluminar el presente y transformar, en consecuencia,  la significación del pasado. La lucha espiritual presente cuestiona no sólo la dominación presente, sino también las victorias pasadas mediante la socavación de la legitimidad del poder de las clases dominantes. En este punto cabe advertir la oposición benjaminiana frente al evolucionismo marxista, el cual había justificado las victorias de la burguesía en tanto inscritas en las leyes de la historia. En definitiva, es importante advertir el carácter dialéctico de la relación entre el presente y el pasado: “el presente aclara el pasado y el pasado iluminado se convierte en una fuerza en el presente. Los antiguos combates se vuelven hacia el <<sol naciente>>; pero, una vez tocados por esa irradiación, nutren la conciencia de clase de quienes se levantan hoy” [1]. El sol es, pues, representación de la lucha contra las clases dirigentes en tanto conciencia crítica subversiva.

[1] Löwy M. Op. Cit., p.71.