En Andalucía todo está abierto políticamente

Hasta que no se celebre la futurible investidura del presidente de la Junta de Andalucía, yo no las tendría todas conmigo, y más con el ultimátum de Abascal: el pacto PP-Ciudadanos saltará por los aires si no varía el trato a Vox y las medidas pactadas. Por si fuera poco, Susana Díaz, intentado aprovecharse de cualquier fisura mínima para colarse en la Presidencia de la Junta, aseguró el 25 de diciembre que no va a hacer "un Rajoy, ni un Arrimadas" y que se va a presentar a la investidura por representar a la fuerza más votada el pasado 2-D. Pero vamos a ver, Susana Díaz, ¿tú tienes votos para salir? Ya, los 50 votos del PSOE y Adelante Andalucía, la marca regional de Podemos, pero necesitarían a Ciudadanos. ¿No te tiene que proponer la Presidencia del Parlamento, en este caso también Ciudadanos? Además, de trianeras maneras, ha calificado al pacto C´s-PP como el Pacto de la Vergüenza. Ella, que no conoce tal concepto.

Tras la impropia reunión de Juan Marín con Tereschenka y Maíllo Latiniparla (esos que hablaban de luz y taquígrafos) en la cafetería de la ya famosa estación de Jerez, para la composición de la Mesa del Parlamento, se ha levantado una pátina de desconfianza mayor aún de la normal, estando Ciudadanos por medio. Ante el cordón sanitario a los voxeros, su líder puntualizó: dijimos que no seríamos un obstáculo para el cambio, pero tampoco un felpudo”.

Este tipo de jugadas y mentiras ya son consuetudinarias en las formas políticas de los naranjitos. A mediados de junio de 2015 Albert Rivera -El Niño de La Barceloneta, torero político por chicuelinas, tafalleras y otros lances- pronunció una frase insuperable en su línea de profundidad cínica como mendaz profesional, cuando le otorgó a Susana Díaz otra legislatura más como presidenta de la Junta de Andalucía: "hemos pactado con el PSOE en Andalucía para acabar con la corrupción". Tal cual. Lo dijo sin reírse. Ya se ve que era otra mentira más y a los hechos me remito.

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Albert Rivera, junto con sus nueve diputados -luego, ocho por la dimisión de María del Carmen Prieto- encumbraron a la heredera de Chaves y Griñán. Les voy a poner un escenario análogo para que capten en su amplitud e importancia la canallada, la alta traición y felonía que cometieron: sustituyan a Andalucía por Cataluña y a Susánida por el heredero de Pujol. Esa es exactamente la perspectiva y el plano mental/emocional en que nos movíamos hace tres años y medio. Inenarrable, indescriptible e injustificable.

En esta legislatura de compadreo, sin ningún pudor, hemos sido testigos de todo tipo de barbaridades y despropósitos, que han silenciado los naranjitos centro-izquierdistas. Motivos para montar una moción de censura, y siete más, sobraban:

  1. registro B en el mismísimo Parlamento andaluz, acoso a denunciantes de corrupción,

  2. presunta ocultación de pruebas en los casos de corrupción,

  3. eliminación de la juez Alaya de las macrocausas,

  4. informes de la Cámara de Cuentas que evidenciaban el descontrol absoluto,

  5. imputados en altos cargos como Ismael Perea o Sánchez Teruel,

  6. unos 13.000 empleados fantasmas, 24.000 enchufados y circa 3.000 altos cargos,

  7. unos 6.500-7.000 millones anuales de gasto en la Administración paralela,

  8. miles de millones en agujeros negros y otros 6.000 en corrupción judicializada.

Un desastre de gestión en todos los niveles, la sanidad al límite y la educación africana, etc. Empero los de Ciudadanos callaban. Estaban ciegos, sordos y mudos. Como la cultura política brilla por su ausencia en esta Andalucía nuestra, en vez de castigar a los de Riverita, los andaluces los premiaron con 21 diputados y la llave a la mitad de las consejerías. No sabrán sus votantes:

  1. que se negaron a hacer auditorías de las fusiones hospitalarias,

  2. que libraron a Susana Díaz de responsabilidad en los cursos de formación con las pruebas que la implicaban a ella, sus cuñados y su marido “tieso”,

  3. que han callado los resultados desastrosos en todos los ámbitos de la Junta,

  4. que dejaron abandonados a más de 30.000 niños de Atención Temprana, negociando a última hora y por detrás Marta Bosquet – la presidenta de la Mesa del Parlamento- y Susana Díaz con los niños y “niñas” más débiles, etc.

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No se quieren enterar de que todo depende de los doce diputados de Vox. Sin Vox no son nada. No salen las cuentas. ¿Qué sentido tuvo entonces la reunión de Jerez? Imaginen que lo de Vox es inviable ¿de quién dependería C´s? De los 50 votos de Unidos Podemos/Adelante Andalucía y del PSOE. Evidentemente C´s está a doble banda por si acaso. Si no ¿a qué viene la vicepresidencia de la Mesa del Parlamento para Unidos Podemos, que finalmente rechazaron con la falsa excusa de no blanquear a Vox? Todo muy ambiguo, muy raro. O muy evidente.

A las 20.00 horas del 26 de diciembre, Abascal hacía estas declaraciones, frente al triunfalismo del futurible Gobierno andaluz de centro izquierda/derecha: “A ver, lo vamos a repetir porque algunos no se quieren enterar: Vox no va a votar un gobierno que no se siente a escuchar y atender a los representantes y las propuestas de 400.000 andaluces. No hagáis caso a los especialistas en #fakeNews ni a sus fuentes”.

Como no descarto ningún escenario y más con la gran traición del 2015 por parte de C´s, y después de ver el gran teatro grotesco de Podemos en el Parlamento y la llamada al frentismo total contra las “derechas”, el desenlace no está nada claro: Ciufsfsnod quiere que Vox lo apoye sin premisas, porque sí. Tereschenka, Maíllo y Susana Díaz, con su pacto de Gobierno asombrosamente fallido, están desprestigiando y forzando sin aliento -desde todos los frentes- a que Ciudadanos abandone su pacto con el PP y pase a la oposición. Ciudadanos facilitaría el cambio pero guardaría la ropa de contaminarse con Vox para presentarse como centro izquierda en las nacionales, europeas y municipales.

Tereschenka, después de haber soltado sapos y culebras, ya ha avisado de que va a montar algaradas como las que Pablo Iglesias ordenó hacer en las capitales andaluzas el 3-D, buscando apoyos en la sociedad civil para defender derechos frente a la "alianza a tres de las derechas", ¿A qué derechos se refiere? Autonomía andaluza -el objetivo de Podemos es la independencia andaluza-, la Ley de Violencia de Género, LGTBI y Memoria Democrática o Histórica. Ya vimos, ante la toma de posesión de los diputados, a Maillo Latiniparla completamente desencajado por dos razones: por un lado, hacerse la víctima por no tener un cargo en la Mesa del Parlamento, a la que ellos mismos habían renunciado; por otro, con los juramentos voxeros “por España”, mientras él y los suyos lo hacían por imperativo legal con coletillas a cual más dantesca como el diputado Palomino. A todo lo anterior, se ha añadido el alcalde de Cádiz, Kichi-Pichi, calificando a Vox como “excremento” en el pleno del Ayuntamiento gaditano. El Parlamento andaluz nos va a proporcionar momentos únicos. Se lo garantizo.

El que se ha sumado -como oportunista que es- al frente “anti-fascista” ha sido Pedro Sánchez, que advierte de que si el nuevo Ejecutivo andaluz toca las libertades de las mujeres, el Gobierno socialista usará "todos los instrumentos" a su alcance para frenarlo (TC, 155). Para redondear la faena, añadió sobre C´s: "Estar en el sentido común y con los extremistas no es posible". Él, que ha facilitado el acceso de la extrema izquierda separatista, antisistema y anti-constitucionalista a las instituciones, a gobiernos en CCAA y los ayuntamientos de las grandes capitales. Él, que está apoyado por los grados máximos de todos los mayores y radicales extremismos políticos existentes en España.

La situación puede llevarnos a nuevas elecciones incluso. El enfrentamiento entre C´s y Vox es evidente. Los conservadores voxeros lo han dicho alto y claro: Vox anticipa una negociación larga en Andalucía: revisará el pacto de investidura de PP y Ciudadanos punto por punto para erradicar todas las leyes de izquierdas. Y Ortega Smith ha puntualizado: "No vamos a prestar la representación que nos han dado los andaluces para hacer lo contrario de lo que hemos prometido".


Coda: nunca se habló tanto de Andalucía y tan poco de por qué tenemos esta situación.