El infierno fiscal de Pedro Sánchez: recorta salarios y sube impuestos

Si en lo político el año 2018 pasará a la historia como el más desastroso desde el final de la Guerra Civil, con un presidente miserable y traidor, Mariano Rajoy, que habiendo recibido de los españoles todo el poder Estatal, Autonómico y Local, lo que le permitía cambiar radicalmente el destino de una España devastada durante ocho años por esa plaga bíblica del indigente mental y guerra-civilista Rodríguez Zapatero, hizo todo lo contrario, sentando las base de nuestra ruina económica – creando una burbuja de deuda imposible de devolver- y política financiando y tolerando un golpe de Estado, y finalmente huyendo como un cobarde cediendo el poder a un Frente Popular Separatista que consumará nuestra ruina.

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Hemos tenido un presidente tonto, tramposo y malvado (Zapatero), que afirmaría primero que la crisis mundial no nos afectaba, y luego ordenaría al Banco de España falsificar los balances de cajas y bancos sin límite, el resultado: España ha tenido la crisis más profunda y devastadora de Occidente. Otro, Rajoy, un mentiroso compulsivo – haría todo lo contrario a lo que prometía -, un cobarde que miraría para otro lado cuando los golpistas catalanes incumplían abiertamente la Constitución y la Ley y vulneraban los derechos humanos de los no separatistas, y un traidor: financiaría y permitiría el golpe de Estado del 1-O, y aplicaría después un 155 irrisorio que dejaría intacto todo el poder a los separatistas. Ahora tenemos otro más tramposo, más traidor, más malvado y mucho más peligroso que ambos.

En lo económico, aunque la gente prefieran las falsas ilusiones a la realidad, España se desliza hacia un desastre económico y social sin precedentes, cuyo momento culminante será la quiebra directa o indirecta de las cuentas públicas, ante el cese en Enero de las compras de deuda a interés cero por el BCE y tener que financiar en los mercados 230.000 millones de euros solo en 2019. Con un gasto de las Administraciones Públicas fuera de control y la mayor subida de impuestos de nuestra historia, la renta disponible de las familias cayendo, nos espera un largo valle de sombras donde van a hacer aguas todas las grandes conquistas sociales, que tanto esfuerzo y sudor han costado a muchas generaciones de españoles, desde la clase media, al sistema de pensiones, pasando por el Sistema Nacional de Salud cada día más desastrosamente gestionado por socialistas y comunistas de UGT y CCOO, y las prestaciones a los parados y a la dependencia.

A mediados de 2018, el ahorro de los hogares se encontraba en menos del 4,4% de la renta disponible, la cifra más baja de toda la serie histórica, lo que significa que las familias están desahorrando para intentar mantener su nivel de vida desesperadamente. Como nos explica la Teoría Económica elemental una tasa de ahorro tan baja es insostenible y lleva al estancamiento económico y al desempleo. El Banco de España acaba de revisar a la baja su previsión de crecimiento para 2018, que aún sigue estando por encima de la realidad. Además, señala que la capacidad de financiación de la economía está registrando una notable disminución, tanto que para el conjunto de 2018 ésta podría situarse en el entorno del 1% del PIB, 1,2 puntos menos que el año anterior. Pronostica también una reducción de la creación de empleo como consecuencia de la entrada en vigor del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y advierte de los efectos adversos sobre la confianza de los agentes económicos del actual gobierno  Separatista.

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En lo que va de año, la bolsa española es la que peor se ha comportado de todas las grandes bolsas de valores de Occidente, con una pérdida acumulada del 17%, aunque algunos valores estrella como el Santander o el BBVA acumulan pérdidas del 44 y de 41 % respectivamente, lo que significa que sus accionistas han perdido ya casi la mitad de su inversión, lo que a través del denominado “efecto riqueza” – la pérdida de 100 euros de riqueza disminuye el consumo en un 10 %- afectará negativamente al consumo., particularmente de bienes duraderos. Así, la matriculación de automóviles se desplomó en el cuarto trimestre con un -6,6% en Octubre y un -12,6% en Noviembre, mientras que la matriculación de vehículos de carga que es un excelente indicador de la marcha de la inversión se redujo al 1,5% en Octubre y se hundió un 5,6% en Noviembre.

Pero lo peor está por llegar, las primeras medidas de Sánchez y el comunista bolivariano Iglesias, como es habitual en la izquierda son una estafa en toda regla a la clase trabajadora y a la clase media. La cacareada subida del SMI supone en realidad una bajada salarial consecuencia de la subida de cotizaciones que la acompaña. Las cotizaciones sociales de los 1,5 millones de asalariados de menor sueldo afectados por el SMI se incrementan en un 22,3%, con lo que la subida se queda en nada, pero ello arrastra también al resto de asalariados de forma que el 80% de los mismos verá su sueldo reducirse en un 2,8% de media. Como consecuencia de ello, la denominada brecha fiscal o diferencia entre el salario bruto y el salario neto que ya es una de las más altas de la OCDE con el 39,3% pasará al 42%, y además esta reducción es tanto mayor cuanto más bajos son los salarios.

Y no se equivoquen, el 42% no es toda la presión fiscal sobre el trabajador medio, a eso tiene que sumarle todos los impuestos indirectos, IVA e impuestos especiales, y liego IBI a quienes tengan una vivienda, patrimonio, transmisiones, sucesiones y transacciones financieras, la mayoría de los cuales van a subir también. En primer lugar, los eufemísticamente denominados impuestos medioambientales sobre carburantes y gas, los mismos que ha desatado las iras del pueblo francés obligando al demagogo Macron a rectificar. Los IBIs que la izquierda utiliza además como arma de represalia contra quienes no les votan, así, la miserable y sectaria alcaldesa de Madrid ha subido los IBIs mucho mas en los barrios que la no la votan, algo inaudito en el mundo civilizado. Patrimonio, sucesiones y transmisiones que se van a “unificar” llevándolos todos al máximo. Y finalmente transacciones financieras y ahorro que recaerán esencialmente sobre la clase media a la que Sánchez e Iglesias quieren destruir.

La suma de la presión fiscal medida por la diferencia entre salarios brutos y salarios netos validada  por la OCDE, más los impuestos indirectos , y otros, acercan la presión fiscal media sobre las familias al 50%, un auténtico infierno fiscal, tanto sobre la clase trabajadora como sobre la clase media, y que ahora Sánchez pretende llevar al máximo de todos los tiempos y al máximo de Europa, porque en contra de lo afirman partidos políticos, instituciones supuestamente independientes pero al servicio del Gobierno, desde la BdE al AIREF, mas los juntaletras ignorantes o vendidos, la presión fiscal en España no es del 37% del PIB, lo relevante es la presión fiscal sobre la familia media y  es casi del 50%.

Los únicos que se salvan de este desastre son los vascos. El cupo vasco permite a las Administraciones vascas manejar el doble de recursos por habitante que el resto de las Administraciones españolas y totalmente a costa de sus bolsillos. El robo total al resto de los españoles asciende a 13.000 millones de euros sumando cupo e IVAs de los productos vascos vendidos fuera de esta región, entregados a las Diputaciones Forales por las empresas vascas que los han ingresado por la venta de sus productos y jamás devueltos al Estado.