La mentalidad de un juez: Oliver Wendel Holmes

 Oliver W. Holmes Jr.

Oliver W. Holmes Jr.

En 1850 los esclavistas eran los patriotas norteños de EEUU y consideraban subversivos a los abolicionistas del sur. Al final de la guerra civil de EEUU, los abolicionistas se habían convertido en los auténticos patriotas.

Fue una guerra en la que la carga de infantería fue protagonista. Una carga diseñada cuando los mosquetones alcanzaban 70 metros, pero entonces alcanzaban ya 370. Este hecho explica la carnecería que se produjo luchando por una idea -el patriotismo- que al final se atribuía al ganador, da igual quien fuese. Pasa lo mismo en todas las guerras civiles.

Éste fue uno de los factores principales  que contribuyó  a fraguar  la idea del pragmatismo americano. Las ideas, también en la justicia, no eran eternas o definitivas, sino herramientas provisionales para dar solución problemas concretos. Se trata de un escepticismo extremo. El derecho continental, al contrario que el anglosajón, está basado en el derecho romano, se basa en instituciones y en ideas generales, no en soluciones pragmáticas.

Herido en tres batallas de aquella guerra, el juez Oliver Wendel  Holmes, hijo de uno de los principales intelectuales americanos, analizó el derecho consuetudinario anglosajón en su obra “The Common Law”  mostrando como el derecho había avanzado de forma pragmática.

Cuando llega a los tribunales -decía- hay que encontrar una solución que solvente el caso particular, y al mismo tiempo que no contradiga las sentencias precedentes y además la sentencia debe ser beneficiosa para la sociedad, previniendo casos semejantes.

Esa idea, aparentemente sencilla, es absolutamente genial.  Padre del realismo jurídico, pensaba que el derecho se basa en la predicción de la decisión de un juez. Al contrario, en que el derecho continental donde la decisión de un juez tiene que ser predecible a la luz de la ley.

 Tumba del juez Holmes en Arlington.

Tumba del juez Holmes en Arlington.


Criticaba algo que está muy de actualidad: muchos jueces llegaban a una conclusión y luego fabricaban un relato verosímil con un juicio subjetivo sobre las pruebas y el derecho. Es decir, en vez de juzgar, prejuzgaban.

Llegó a decir que el juez tenía una influencia inconsciente en la toma de decisiones judiciales  y lo dice en 1899, Freud hizo célebre ese término “inconsciente” en ese mismo año.

Decía que lo  placentero en la vida está en las ideas generales, pero lo que resulta útil lo hallamos en soluciones particulares, a las que es imposible llegar mediante generalidades lo mismo que es imposible pintar un cuadro conociendo solo la teoría de los colores.

Era escrupuloso en no inmiscuirse en las decisiones del poder legislativo (hoy en España parece que el legislativo invita al judicial a hacerlo, basta leer en cualquier periódico la solución judicial al problema independentista).

Para Holmes, la ley (no el juez) es buena si refleja las fuerzas dominantes de la sociedad, “aunque nos lleve al infierno”. Y el juez está subordinado a ella.

Aportó una idea al derecho sobre la responsabilidad civil, que aún no ha sido introducida en Europa: Los costos de perjuicios producidos a los consumidores, deben distribuirse entre empresarios y seguros. Nunca entre las víctimas. España está muy lejos de esta solución. Los seguros (cuya ley fue la primera que reformó Aznar) y los bancos, cargan los costes al erario público -a las víctimas- sin pudor alguno.

En 1927 en plena fiebre de la eugenesia Holmes, dictó una sentencia confirmando una sentencia de Virginia que permitía esterilizar a personas mentalmente impedidas afirmando que “tres generaciones de imbéciles son suficientes". Esta decisión sigue siendo muy discutida.

Abandonó la judicatura a los 90 años. Había ejercido 30 años como juez en el Tribunal Supremo. Conoció desde el  6º Presidente (John Admas) hasta el 32º (Franklin Roosvelt)

En 1933, Roosvelt visitó a Holmes que contaba ya 92 años. Estaba leyendo a Platón en griego. Le preguntó por qué lo leía en un idioma arcaico. Holmes respondió: “hombre, para mejorar la mente”.