La “Cloaca Máxima” andaluza

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En la comparecencia de Susana Díaz y de Manuel Chaves en el Senado, hemos sido testigos de acusaciones muy graves: los enchufes de los cuñados de la Presidente y de su marido, que trabajó ocho años dando cursos en UGT, su inacción ante la recuperación de los 855 millones de los ERE, los escándalos de la FAFFE y los 3.015 millones de cursos de formación, el 33% de las mordidas a los empresarios beneficiados por las subvenciones de la Junta socialista, la pasividad de los miles de millones presuntamente robados a los andaluces y toda una retahíla de escándalos. Eso sí, todo convenientemente callado, silenciado y relativizado por el fabuloso aparato mediático-publicitario socialista.

Ni la corrupción, ni el caos sanitario, ni el desastre educativo, ni el despilfarro, ni el paro, ni su nefasta gestión le salpicarán. Nada impedirá ser la lista más votada el 2 de diciembre, según la encuestas. La respuesta a la pregunta lógica de por qué ocurre una situación tan anómala y se perpetúa casi cuarenta años -que supera al Franquismo- es por muchos andaluces conocida y no entendida por el resto de los españoles.

Los cómplices institucionales

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Si bien hay un 30-33% de voto fiel, voto comprado o cautivo, también es cierto que a los partidos que han apoyado y apoyarán al Régimen no les importa tampoco la lucha contra la corrupción, sino que depende de qué partido. Sin cómplices institucionalizados, el Régimen habría caído ya. Lo vimos en 2012 con Izquierda Unida -ahora Unidos Podemos-,  y lo hemos constatado con Ciudadanos en 2015, que aplicaba medidas y exigencias en Madrid pero miraba para otro lado con Susana Díaz; y lo observaremos con Adelante Andalucía -alianza electoral de Unidos Podemos con dos minipartidos radicales más-, que ya dijo Tereschenka el 7 de agosto de 2018, que para que no entrara la derecha en la Junta, iban a apoyar a la defensora de Chaves y Griñán. A los troskistas la corrupción andaluza no les huele ni apesta, por lo visto. Problemas de hiposmia, anosmia y parosmia ¿O será fantosmia? Esto es, no hay un tapón institucional que frene la continuidad de la corrupción, la mala gestión, el enchufismo, los dislates gubernamentales, etc. Empero, de una contradicción se sigue cualquier cosa, ex contradictione sequitur quodlibet, ¿Y de muchas contradicciones? Las peores cosas.

El factor determinante de la economía sumergida


Es más, lo que casi nadie señala es una frase de Susana Díaz, donde justificaba la economía sumergida en el mismísimo Parlamento andaluz, con fecha 11 de febrero de 2016: "Esas personas no tienen más remedio". No solo como presidente de la Junta de Andalucía, que juró cumplir la ley, pronunció una barbaridad de tal calibre, sino que además, aconsejó a los parlamentarios allí presentes que no demonizaran a los que cometiesen fraude fiscal ¿Creen ustedes. que le pidieron una moción de censura o su dimisión ipso facto? Para nada. Potenciar la desigualdad y la apología de la ilegalidad es la tónica del PSOE andaluz desde hace décadas sin que nadie se escandalice por ello y menos, en el Parlamento.

Se preguntarán en qué contexto hizo "la luchadora contra la corrupción" esas declaraciones. Pues ante su apoyador Juan Marín de Ciudadanos que le reprochaba que no hiciera nada al respecto, pero éste mismo no dudó en mantener el Régimen susanista toda la legislatura, pese a contar con munición para dinamitarlo con las interminables ilegalidades e irregularidades denunciadas por la Cámara de Cuentas en sus sucesivos informes, los continuos casos de corrupción, agujeros negros de miles de millones, impagos, subida de la deuda pública, 13.000 trabajadores fantasmas, sobresueldos y los desmanes múltiples que florecen.

Veamos: la relación paro-economía sumergida es un hecho indiscutible. A más paro, más economía sumergida o actividad en "B". Empero, su persecución y control  nunca van a ser objetivos de la Junta socialista, ni recaudatorios ni políticos. Perderían cientos de miles de votantes de la corrupción trasversal que recorre Andalucía, desde Paymogo en Huelva a Olula en Almería, desde El Campo de Gibraltar a la Sierra Norte ¿Cuántos trabajadores por cuenta propia no declaran lo que ganan por la abrumadora carga fiscal? ¿Cuántos cientos de miles de trabajos hay en B o mitad en B? Apuntan a unos 180.000. Asimismo, el presunto maquillaje de las listas del paro es una sombra que sobrevuela ¿Dónde están los datos de los miles de jóvenes parados de 17 años tras la ESO o los de 23 años, al terminar la universidad?

Agárrense a los machos, el porcentaje defraudado está en torno al 30%, según las fuentes consultadas, unos 40.500 millones de euros, con más incidencia en las zonas rurales, donde el PSOE tiene su masa votante ¿Casualidad? La cultura de "con IVA o sin IVA", contratos por las horas mínimas y el resto en B -fraude laboral-, la baja preparación educativa de los jóvenes, la falta de planificación y de ofertas de formación profesional, la emigración de los mejores trabajadores ya dentro de España, ya fuera de nuestro país, la nula conciencia social, nos avocan a un callejón sin salida, como si votar al PSOE fuera ya una tradición o ser de un equipo de fútbol PSOE o de la hermandad de Susana Díaz. Es decir, la mismidad de la suidad del introito cavernícola del susanato/chavesnato/griñanato, o sea, la nadería política.

Los protagonistas agradecidos al Régimen

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Dicho lo anterior, completan el cuadro del 30-33%, los miles de andalucistas que no tienen asidero identitario político y se refugian en el nacionalismo andalucista del que tanto hace alarde Susana Díaz, además de los cientos de miles de millones a la prensa, TV y radios andaluzas con el voto de sus plantillas, los trabajadores de las cientos de empresas externas que viven de la Junta, las 128 empresas con participación de la Junta, 40.000 votos de los enchufados en la Administración paralela y sus familias, los 150.000 afiliados de UGT, las ayudas a las miles de asociaciones, el riego de cientos de millones a los sindicatos, el PER con 150.000 beneficiados (y los votos de sus familias), las miles de becas-calla-bocas, que después no pagan o tardan, las matrículas universitarias gratis, los adelantos del PAC, las famosas "paguitas" no contributivas que alimentan el sistema perverso mantenedor de la Garduña, además de los cientos de miles colocados en ayuntamientos y sus agencias y empresas públicas, diputaciones y mancomunidades: todo un ejército de grupos familiares, nepotismo y clientelismo. Recuerden que en las últimas elecciones hubo 2.266104 abstencionistas, 40939 votos nulos, 54807 votos en blanco. Los cada vez más desencantados del sistema.

La chistera de Susana la Maga

¿Que los datos no les dan para llegar al 30-33%? Pues lanzan una medida de legalización de ilegalidades, como en 2016, que legalizaron 25.000 viviendas en terrenos no urbanizables, prometen que van a plantar 8,6 millones de árboles o la construcción de 15 hospitales, cuando no han empezado a construir los que prometieron en 2012. O “el café para todos” ahora con las matrículas gratis en la universidad y la gratuidad de 0-3 años en infantil o ampliación de ayudas al alquiler o subvenciones para ventanas y ascensores con lo que se garantizan comunidades enteras de votantes -unos miles caerán-. Mientras tanto, la deuda pública sigue impagable y tienen que pedir un crédito in extremis para abonar la extra a los docentes.

La mayoría de los andaluces somos conscientes de esa retroalimentación antiprogresista e irregular. Todos intuimos o experimentamos que oponernos al Régimen conlleva el ostracismo social y laboral. Todos sabemos que la corrupción es un abanico que se abre y se cierra, según quién y dónde. Unos se han rendido, cientos de miles emigraron y otros ni se rinden ni se van. En realidad, la “Cloaca Máxima” es la mentalidad regionalista, conservadora y cortoplacista, el tribalismo, la indolencia, los nuevos señoritos -no tan nuevos-, el poco amor propio y los pocos principios del 30-33% de andaluces.


Coda: el PSOE es apoyado y votado por defraudares, enchufados, vividores de lo público y el número exacto lo veremos el 2 de diciembre de 2018.