Autonomías y elecciones andaluzas

Siempre han existido dos escuelas de derecho canónico: una, que defendía el carácter jurídico de dicha disciplina y otra, que lo consideraba como la concreción del derecho divino y, por tanto, como una parte de la teología. Desde esta última perspectiva divina, se explica la existencia del rescripto: una acto administrativo concedido a petición, por el que se otorga un privilegio, una dispensa u otra gracia.

autonomais.jpg

Las Autonomías en España han recibido en forma de rescripto todas las competencias que uno pueda imaginar: educación, sanidad, policía, justicia, observatorios, agencias, etc.

En los países federales se fijan de manera precisa las competencias del Estado Federal, las de los Estados miembros y las compartidas. En España hay tal galimatías que nadie sabe con exactitud quien manda. Muchas veces depende de la autonomía, porque resulta que cada una tiene diferentes competencias y grados de competencia.

Hay una sentencia del TC del 3 de Febrero 1990 que es muy ilustrativa al respecto, dice: es un sistema caracterizado por el gradualismo y la voluntariedad. García de Enterría, que es uno de los que, supuestamente, mejor entiende este lío afirma, por ejemplo, que:

"la indeterminación del precepto (150.2 de la CE) ha de entenderse en el sentido de que las posibilidades de colaboración autonómica son abiertas e indeterminadas, con el único límite del mantenimiento en el Estado de los poderes sustanciales de decisión y responsabilidad en cuanto estos no son enajenables".

Y, ¿qué son los poderes sustanciales de decisión y responsabilidad?. Pues no se sabe.

Cuando uno no sabe la respuesta de una pregunta que empieza por "¿qué", suele ser bastante útil acudir en ayuda del sabio griego Tales de Mileto:

"La cuestión primaria no es qué sabemos, sino cómo lo sabemos".

¿Cómo sabe Enterría entender un precepto indeterminado?. ¿Se deja llevar por su voluntad, por un ejercicio de abstracción, ó por una mezcla?. Pues tampoco se sabe.

Más allá de tratar de comprender lo incomprensible, sabemos, por la tozudez de los hechos, que las autonomías son una fuente de corrupción incontrolable, que nos ha arruinado y nos va a arruinar cada vez más, en todos los sentidos. Por tanto, sólo cabe una posición política digna: pedir la total disolución de la autonomía andaluza.

58.jpg

VOX, que presume de querer eliminar las autonomías, entrará, según el CIS, en el cortijo de la Susi, donde Ciudadanos y Podemos ya han estado revolcándose estos últimos cuatro años como cerdos en su cochiquera.

Ojalá llegue el día en el que, ante unas elecciones autonómicas, se produzcan grandes movilizaciones pidiendo su disolución. Ese día España habrá recobrado algo de dignidad.